Mk 77
Información clave
| Categoría | Bomba no guiada |
| Subtipo | Bomba incendiaria de aviación |
| País de origen | 🇺🇸 Estados Unidos de América |
| Estado | In service |
Especificaciones técnicas
| Ojiva | Fuel gel mix |
| Peso | 340 kg (750 lb) |
Operators
Descripción
La Mk 77 es una bomba incendiaria de caída libre desarrollada como sucesora directa del napalm. Sustituyó a la Mark 47, empleada durante la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos destruyó sus existencias de napalm de la época de Vietnam en 2001, consolidando a la Mk 77 como la principal arma incendiaria de su arsenal.
El arma contiene una mezcla de gel combustible compuesta por un carburante a base de queroseno con una concentración de benceno inferior a la de las municiones incendiarias anteriores. La mezcla incluye un agente oxidante y fósforo blanco, lo que dificulta la extinción del combustible una vez inflamado. La Mk 77 es una munición no guiada con una precisión limitada, lo que generalmente descarta su uso en entornos urbanos o zonas con concentraciones de civiles. Se han fabricado diversas variantes, entre ellas la Mod 4 y la Mod 5; esta última utiliza combustible JP-4, JP-5 o JP-8 combinado con un agente espesante.
La Mk 77 es operada por las fuerzas armadas de los Estados Unidos, concretamente por unidades de aviación del Cuerpo de Marines y de la Armada. Ha sido empleada en combate en varios conflictos, como la Operación Tormenta del Desierto, donde se lanzó sobre trincheras llenas de petróleo. Durante la guerra de Afganistán, el arma se utilizó en la batalla de Tora Bora. En la invasión de Irak de 2003, la Mk 77 se desplegó contra objetivos militares, incluyendo soldados iraquíes que defendían infraestructuras como puentes.
El uso de armas incendiarias aéreas se rige por el Protocolo III de la Convención de las Naciones Unidas sobre Ciertas Armas Convencionales de 1980, que prohíbe su empleo contra poblaciones civiles u objetivos militares en zonas civiles. Estados Unidos mantiene una reserva a este protocolo, lo que permite el uso de armas incendiarias contra objetivos militares si se determina que dicho uso causará menos bajas o daños colaterales que otros sistemas de armas alternativos. Su despliegue durante el conflicto de Irak en 2003 fue objeto de escrutinio diplomático tras la difusión de información inexacta sobre el uso de la Mk 77 proporcionada al Ministerio de Defensa del Reino Unido.