🇧🇾 Bielorrusia Ojivas nucleares albergadas

Resumen en 2026

En febrero de 2022, Bielorrusia enmendó su constitución para eliminar formalmente su estatus de zona libre de armas nucleares, restableciendo así el marco legal necesario para estacionar armamento nuclear en su territorio. Para junio de 2022, los presidentes Putin y Lukashenko alcanzaron un acuerdo para desplegar misiles rusos de corto alcance Iskander-M en suelo bielorruso, sentando las bases para el alojamiento de armas nucleares tácticas.

Cronología del despliegue e instalaciones de acogida

  • Junio de 2023: El presidente Lukashenko confirmó públicamente que Rusia había comenzado la entrega de armas nucleares tácticas a Bielorrusia.
  • Diciembre de 2024: Lukashenko declaró que Bielorrusia alberga actualmente «decenas» de ojivas tácticas rusas, especificando que se trata de «más de una decena».
  • Septiembre de 2025: El ejercicio conjunto Zapad-2025 (del 12 al 16 de septiembre) incluyó simulacros de lanzamiento nuclear táctico y entrenamiento para el despliegue del sistema Oreshnik.
  • Diciembre de 2025: Lukashenko anunció la llegada de misiles balísticos de alcance intermedio rusos Oreshnik. El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó que se encuentran «en servicio de combate» en Krichev-6, un antiguo aeródromo soviético reacondicionado.
  • Febrero de 2026: Imágenes satelitales (Planet Labs) confirmaron la presencia de seis vehículos de transporte, erección y lanzamiento (TEL) de dimensiones correspondientes al Oreshnik y dos nuevos hangares en Krichev-6, rodeados por seis posiciones de defensa antiaérea.
  • El almacenamiento principal de ojivas se sitúa en el depósito de la era de la Guerra Fría modernizado cerca de Asipovichy (unidad militar 61732, 465.ª Brigada de Misiles), donde las imágenes satelitales muestran nuevos hangares para los Iskander-M, búnkeres de municiones, barracones y un ramal ferroviario exclusivo.

Capacidades y número de ojivas

  • Cantidad: Lukashenko afirma poseer «varias decenas» de ojivas tácticas. Las estimaciones occidentales oscilan entre 20 y 50 unidades.
  • Sistemas vectores: Misiles balísticos Iskander-M con capacidad nuclear (500 km de alcance), diez aviones Su-25 reequipados por Rusia para transportar bombas nucleares de caída libre y misiles balísticos de alcance intermedio (IRBM) Oreshnik (alcance estimado de hasta 5000 km) desplegados desde diciembre de 2025.
  • Oreshnik: Derivado de la familia de misiles balísticos intercontinentales (ICBM) RS-26/Yars, el Oreshnik es un misil balístico de alcance intermedio con capacidad nuclear. Se prevé la presencia de hasta 12 lanzadores móviles en Krichev-6. Bielorrusia sostiene que el sistema puede alcanzar la mayor parte de Europa.
  • Mando y control: Las ojivas están formalmente bajo control de Rusia. Funcionarios bielorrusos reclaman una autoridad conjunta en la toma de decisiones bajo un protocolo de lanzamiento de «doble botón». Especialistas de la 12.ª Dirección General del Ministerio de Defensa de Rusia (GUMO) están destacados en Bielorrusia para gestionar la seguridad y el despliegue de las ojivas. Putin declaró que Bielorrusia participaría en la selección de objetivos para el sistema Oreshnik.

Implicaciones estratégicas

Bielorrusia se ha convertido en el primer Estado no nuclear desde el colapso soviético en albergar armas nucleares en su territorio. La incorporación de los IRBM Oreshnik a finales de 2025 supuso una escalada significativa, situando misiles hipersónicos con capacidad nuclear a pocos minutos de las capitales de la OTAN y reduciendo drásticamente los tiempos de alerta para la defensa de Europa del Este. En la Conferencia de Desarme de la ONU en marzo de 2026, Bielorrusia justificó este acuerdo como una «garantía de seguridad vital» dentro del marco del Estado de la Unión.

La presencia tanto de ojivas tácticas como de sistemas vectores de alcance estratégico cerca de las fronteras de Ucrania y la OTAN aumenta las tensiones de seguridad regional y complica las normas del Tratado de No Proliferación (TNP). La inteligencia ucraniana ha cuestionado si las ojivas están físicamente presentes, mientras que los analistas occidentales evalúan que la infraestructura existe claramente, incluso si la confirmación mediante fuentes abiertas sigue siendo inconcluyente.

Fuentes