🇮🇷 Irán Programa nuclear

Resumen en 2026

Las ambiciones nucleares de Irán emanan de su búsqueda de disuasión frente a lo que percibe como amenazas existenciales por parte de Estados Unidos, Israel y sus adversarios regionales. Oficialmente, Teherán mantiene una prohibición religiosa sobre las armas nucleares y afirma perseguir objetivos exclusivamente civiles. En realidad, ha vulnerado masivamente los límites del JCPOA, enriqueciendo uranio al 60 %, muy por encima de los umbrales civiles, y acumulando unos 900 kg de uranio altamente enriquecido. Tales cantidades proporcionarían material fisionable suficiente para aproximadamente cinco bombas en una semana, u ocho en dos semanas.

Infraestructura de enriquecimiento y capacidad técnica

En mayo de 2025, antes de los ataques de EE. UU. e Israel, Irán operaba cerca de 18 000 centrifugadoras (modelos IR-1 a IR-6, IR-7, IR-8 e IR-9), con una capacidad de enriquecimiento instalada próxima a las 64 000 UTS/año (unidades de trabajo de separación). Cabe destacar:

  • Natanz: Alberga cascadas de centrifugadoras avanzadas IR-4 e IR-6 que enriquecen al 60 %.
  • Fordow: Instalación subterránea excavada en la montaña equipada con cascadas IR-6, que también enriquecen cerca del 60 %, diseñada para ofrecer una alta resiliencia.
  • Isfahán: Contiene plantas de conversión de uranio y soporte logístico para la infraestructura.

La construcción a gran profundidad y las recientes mejoras técnicas señalan un programa de enriquecimiento resiliente y escalable.

Militarización y cronología

Con sus capacidades actuales, Irán podría producir uranio de grado militar para cinco bombas en aproximadamente una semana, y para ocho en menos de dos semanas. Las estimaciones de la inteligencia estadounidense sugieren que Teherán podría obtener 9 bombas en tres semanas y hasta 22 en cinco meses si decidiera avanzar hacia la militarización, aunque no ha reanudado formalmente tales esfuerzos.

La militarización —es decir, el desarrollo de la ojiva y su integración con los sistemas vectores— sigue siendo el mayor desafío técnico de Irán. Los informes de EE. UU. señalan que no hay un desarrollo activo de ojivas, a pesar de las afirmaciones de la inteligencia israelí sobre investigaciones encubiertas. El arsenal de misiles de Irán, incluido su nuevo MRBM Qassem Bassir (con un alcance aproximado de 1200 km), refuerza su preparación, aunque no se ha confirmado la integración nuclear.

Ataques de EE. UU. e Israel en junio de 2025

Los ataques aéreos israelíes y estadounidenses en junio de 2025 alcanzaron Natanz, Fordow y Isfahán, retrasando el enriquecimiento y degradando la infraestructura; sin embargo, los daños son reparables. El efecto estratégico neto es que la capacidad de Irán ha quedado mermada, pero permanece intacta. El acceso continuo a materias primas, centrifugadoras y conocimientos técnicos, sumado a la resiliencia de las instalaciones subterráneas, sugiere un retraso y no una destrucción irreversible.

La diplomacia se encuentra en un punto muerto crítico: las recientes conversaciones indirectas entre EE. UU. e Irán colapsaron tras los ataques. Es probable que Rusia y China mantengan su apoyo técnico clandestino, lo que dificulta las políticas de contención. Dado que las restricciones del JCPOA expiran en enero de 2026, el sistema de no proliferación se enfrenta a una presión creciente.

Perspectivas estratégicas

  • Resiliencia y dispersión: Es probable que Irán amplíe y refuerce su infraestructura de centrifugadoras, dispersando las instalaciones geográficamente.
  • Punto de inflexión de la militarización: Una vez tomada la decisión formal, Irán podría generar ojivas en un plazo de semanas o meses; el componente faltante es el diseño del arma y la integración en misiles.
  • Espiral de escalada: Nuevos ataques militares podrían provocar represalias iraníes (misiles balísticos, ataques mediante proxies, disrupción regional), derivando en un conflicto más amplio.
  • Bloqueo diplomático: Sin negociaciones vinculantes que vinculen las limitaciones con inspecciones y garantías de seguridad, las respuestas cinéticas corren el riesgo de convertirse en la norma, creando un ciclo indefinido sin una resolución estable.

Fuentes