Military Forces of de Antigua y Barbuda 🇦🇬
Visión general de las fuerzas militares
| 🛩️ Fuerza aérea | 1 aeronaves activas |
| 🪖 Tropas activas | 240 personal |
| ⛑️ Tropas de reserva | 75 personal |
Global Military Index
| 🪖 Efectivos (15%) | 34,9 | Activos, en reserva y paramilitares: 277 efectivos |
| 🛡️ Potencia de fuego terrestre (20%) | 0,0 | Main battle tanks: 0 |
| ⚓ Fuerzas navales (20%) | 0,0 | Ponderado por tipo de buque: portaaviones, submarinos, destructores... |
| ✈️ Poder aéreo (25%) | 8,7 | Ponderado por tipo de aeronave: combate, bombarderos, helicópteros... |
| ☢️ Disuasión nuclear (10%) | 0,0 | Sin capacidad nuclear declarada |
| 💰 Presupuesto de defensa (10%) | 0,0 | Datos no disponibles |
Metodología: Índice compuesto de escala logarítmica utilizando datos de SIPRI, IISS y GMNET. Cada pilar se normaliza a 0-100, y luego se pondera según su importancia estratégica.
Estadísticas clave
| Población | 92840 (2022) |
| PIB | $1,9 millardos (2022) |
| PIB per cápita | $20118 (2022) |
| Tasa de inflación | 7,53% (2022) |
| Personal militar | 180 (2016) |
Población y personal militar
PIB y tasa de inflación
Visión estratégica en 2026
Posición estratégica
Antigua y Barbuda mantiene una postura de defensa centrada en el conocimiento del entorno marítimo, las operaciones antinarcóticos y la resiliencia ante desastres. Como miembro del Sistema de Seguridad Regional (RSS), la nación se adhiere a un tratado de defensa colectiva con otros estados del Caribe Oriental, que estipula la asistencia mutua en respuesta a amenazas externas, desafíos de seguridad interna y desastres naturales. El Estado también participa en la Iniciativa de Seguridad de la Cuenca del Caribe (CBSI) y mantiene vínculos de cooperación con el Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM) y el Reino Unido.
Las prioridades de seguridad nacional están definidas por la protección de una zona económica exclusiva (ZEE) que abarca aproximadamente 110.000 kilómetros cuadrados. Las principales preocupaciones incluyen el tránsito de estupefacientes ilícitos, el tráfico ilegal de armas de fuego y la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR). A finales de 2025, el gobierno reiteró formalmente una política de no alineamiento con respecto a instalaciones militares extranjeras, declarando que el país no albergará activos ni bases militares internacionales.
La coordinación de la defensa regional se centra actualmente en los preparativos para la Reunión de Jefes de Gobierno de la Mancomunidad (CHOGM) de 2026. Esto incluye un marco de cooperación con las Fuerzas Armadas de Canadá para la planificación operativa y el entrenamiento en seguridad.
Fuerzas militares
La Fuerza de Defensa de Antigua y Barbuda (ABDF) es la principal organización militar y consta de aproximadamente 250 efectivos en servicio activo y entre 75 y 100 reservistas. La fuerza se divide en cinco componentes principales: el Regimiento de la ABDF, la Guardia Costera, el Ala Aérea, la Unidad de Servicios y Apoyo, y el Cuerpo Nacional de Cadetes.
El Regimiento de la ABDF actúa como el brazo de infantería terrestre. Su estructura interna consta de compañías de línea encargadas de apoyar a las autoridades civiles, mantener la seguridad interna y realizar operaciones de socorro en casos de desastre. La unidad está equipada con armas ligeras de calibre estándar de la OTAN y vehículos no blindados. En 2025, la ABDF inició un programa de Gestión de Existencias y Seguridad Física (PSSM) en Camp Blizzard para modernizar el manejo y la protección de sus inventarios de armas y municiones.
La Guardia Costera de la ABDF es la rama operativamente más activa, responsable de la aplicación de la ley marítima y de las operaciones de búsqueda y salvamento (SAR) dentro de las aguas territoriales. En marzo de 2025, la flota se amplió con la entrada en servicio del Swordfish, un interceptor de alta velocidad de 11 metros. La Guardia Costera opera habitualmente una flota de interceptores y patrulleras, incluidas unidades proporcionadas a través de la asistencia de seguridad regional. La fuerza es la autoridad designada para el SAR marítimo en el noreste del Caribe, cubriendo una región que va desde Anguila hasta Dominica.
El Ala Aérea de la ABDF proporciona capacidades de vigilancia aérea, evacuación médica (MEDEVAC) y transporte ligero. Su inventario actual consiste en aeronaves de ala fija, incluyendo un Britten-Norman BN-2B Islander y un Piper PA-31-350 Navajo Chieftain. Estos activos se utilizan para operaciones nacionales y en todo el ámbito del RSS.
Tendencias estratégicas
La modernización de la defensa en 2025 y 2026 se orienta a mejorar la tecnología de vigilancia y el alcance marítimo. El gobierno ha priorizado la adquisición de un buque de patrulla oceánica (OPV) para complementar su flota actual de interceptores, buscando una plataforma capaz de realizar patrullas de larga duración y coordinación regional. Este proceso de adquisición implica la colaboración con astilleros de Europa, India y los Estados Unidos.
Las asignaciones presupuestarias en el ciclo fiscal de 2025 incluyeron fondos para la integración de drones de vigilancia para monitorear las fronteras costeras. El gobierno también autorizó aproximadamente 1 millón de dólares para el avance de los sistemas de radar costero. El gasto en defensa se mantiene en torno al 0,7% del PIB, y las inversiones de capital recientes se han centrado en mejoras de infraestructura en Camp Blizzard y la formalización de servicios dedicados de evacuación médica.
Los cambios en la estructura de la fuerza incluyen la contratación prevista de personal adicional para cumplir con los requisitos de seguridad de la cumbre CHOGM 2026. En preparación para este evento, está programado que la ABDF sea la anfitriona del Ejercicio Tradewinds 2026, un simulacro multinacional de seguridad y respuesta ante desastres coordinado por el SOUTHCOM. Este ejercicio sirve como mecanismo principal para estandarizar la comunicación interagencial y poner a prueba la estructura de mando del Centro Nacional de Operaciones Conjuntas.
Gasto militar: SIPRI Milex. Sugerir un cambio